México se prepara para ser uno de los tres anfitriones en la próxima Copa Mundial de Fútbol 2026. El país será una de las sedes del próximo evento deportivo de verano y su desarrollo generará un impacto positivo en el retail mexicano.
De acuerdo con el estudio Prepárate para el Mundial: nuevas oportunidades para los negocios elaborado por Monitor Deloitte, el evento deportivo dotará a la economía mexicana en 4.050 millones de dólares, de los cuales 395 millones de dólares corresponderán al sector retail.
Se prevé que en los 39 días que dure el mundial, se producirá un consumo de 2.250 millones de dólares y la llegada de 836.000 turistas al país. Del total, se esperan que 556.000 sean mexicanos y los 280.000 restantes visitantes internacionales.
El documento divide el efecto económico del próximo Mundial de Fútbol en dos divisiones. Por un lado, la actividad en los estadios, vinculada al turismo y gasto directo y por otro, la activación del consumo interno.
En este último sentido, el informe anticipa un consumo adicional de 181 millones de dólares adicionales en el consumo de hogares, incluidos 136 millones en electrodomésticos como televisores y sistemas de audio y video.
Las compras anticipadas de retail alcanzarían los 181,3 millones de dólares, mientras que las ventas de productos como bebidas con alcohol, botanas, mercancía y electrónicos rozaría los 400 millones de dólares.
El aumento de flujo de visitantes en zonas de alta influencia durante los partidos de fútbol también impactará en la economía, con una previsión de 728 millones de dólares de gasto en el área de restauración.
Un gran desafío para los restaurantes
Por fuera del informe presentado por Deloitte, estimaciones previas al evento deportivo aseguran que el mundial generaría 14.000 puestos de trabajo temporales en restaurantes de México.
Sin embargo, especialistas alertan sobre la necesidad de estar preparados para satisfacer la alta demanda que se producirá en las fechas del mundial. El evento concentrará la demanda en pocas semanas y obligará a cubrir más turnos, horarios extendidos y mayo flujo de clientes.
Actualmente, la industria restaurantera mexicana genera más de 2,5 millones de empleos directos. Sin embargo, el 80% de los locales opera con plantillas incompletas, lo que afecta la productividad y el servicio.






