Arturo Calle avanza en la ejecución del plan de inversión de cerca de 8 millones de dólares que ya había adelantado a comienzos de 2026. La compañía colombiana de moda masculina confirmó ahora el detalle de esa hoja de ruta: 13 nuevas tiendas en su mercado local y la renovación de tres puntos de venta emblemáticos antes de que termine el año.
Del total de aperturas, cinco corresponderán al formato tradicional de la marca y se ubicarán en los centros comerciales Nuestro Bogotá y El Edén (Bogotá), Nuestro Montería, además de nuevos puntos en Ipiales y Cartago. Estas dos últimas plazas ya habían sido señaladas en febrero como parte del foco de la compañía en ciudades intermedias, junto con Tuluá y Apartadó.
El otro gran frente de crecimiento será Arturo Calle Woman, la línea femenina de la marca que ya representa más del 15% de las ventas del grupo. La firma sumará nuevos puntos en Viva Villavicencio, la NQS de Bogotá y Fabricato (Medellín), con lo que el formato especializado alcanzará un total de 10 tiendas a nivel nacional, sumadas a las que ya opera en Envigado, La Felicidad, Chipichape, Tuluá, Plaza Central, La Colina y Barranquilla.
En paralelo, Arturo Calle también invertirá en la renovación de tres tiendas insignia. Comenzando por la capital, la empresa reformará sus puntos de venta de los centros comerciales Andino y Unicentro, mientras que en Barranquilla hará lo mismo con el establecimiento que tiene en Buenavista.
Un tercio del crecimiento del año
Según cifras de la propia compañía, estas aperturas y renovaciones aportarán cerca del 30% del crecimiento proyectado para 2026. Esteban González, gerente general de Arturo Calle, señaló a Forbes Colombia que cada nueva tienda representa una oportunidad para generar empleo formal y fortalecer la red de distribución logística que sostiene la estrategia omnicanal de la empresa a largo plazo.
Con este anuncio, la compañía reafirma el objetivo de ventas que ya había compartido a comienzos de año: un crecimiento de entre el 10% y el 12% respecto a 2025, hasta rozar los 800.000 millones de pesos colombianos, después de haber superado los 700.000 millones el año anterior.




