El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) fue escenario de una nueva edición del Meridiana Meetup – Mipim, una jornada que reunió a arquitectos, promotores, urbanistas y demás actores de la industria con el objetivo de analizar las claves que están definiendo la evolución del real estate español. El encuentro puso el foco en el papel del diseño, la planificación y la rehabilitación como herramientas estratégicas para impulsar la rentabilidad, reducir riesgos y regenerar las ciudades.
El decano del COAM, Sigfrido Herráez, fue el encargado de inaugurar la jornada dando paso a la primera mesa redonda, titulada “Diseñar para la inversión – El arquitecto como creador de valor inmobiliario”, abordó cómo la arquitectura se ha convertido en un factor decisivo para los inversores. David Feito, director ejecutivo de luis vidal + architects, destacó que un buen diseño tiene un impacto tangible sobre el capex, el opex y la calidad final del producto, señalando casos de rehabilitación en Madrid donde la optimización del espacio ha elevado la rentabilidad y mejorado el entorno urbano.

César Frías, socio director y director creativo de Morph, incidió en el valor de la arquitectura en las fases iniciales del proyecto, momentos en los que se toman decisiones clave que permiten desbloquear suelos y orientar su desarrollo. Defendió además la necesidad de un urbanismo más flexible y de un diseño capaz de revalorizar ubicaciones complejas.
Desde 011h, su business developer manager, Guillermo Prudenciano, relacionó el diseño con la mitigación del riesgo, subrayando la importancia de replantear los proyectos desde su origen para mejorar la previsibilidad en plazos y costes. Señaló la industrialización como una tendencia relevante, siempre que se aborde desde una planificación rigurosa y centrada en las personas.
La visión promotora la aportó María del Mar García, directora técnica de Aedas Homes, quien recordó que el diseño abarca funcionalidad, eficiencia y confort, elementos que inciden directamente en la rentabilidad. Destacó que medidas pasivas y una adecuada orientación pueden generar ahorros energéticos de hasta un 20 %, y que situar al usuario en el centro contribuye a mejorar la absorción y reducir la rotación.
La segunda mesa, “Rehabilitar con visión: Del patrimonio obsoleto al activo ESG-ready”, moderada por Ángela Baldellou, directora y gerente del COAM, centró el debate en la regeneración urbana como respuesta tanto al déficit de vivienda como a los compromisos climáticos. Julio Touza, Socio de Touza Arquitectos, advirtió que la rehabilitación se ha convertido en un producto de lujo debido a su complejidad y coste, reclamando incentivos fiscales y urbanísticos que permitan activar una renovación masiva del parque edificado.

Jesús Hernández, de Estudio Lamela, defendió una visión dinámica del patrimonio, recordando que la ciudad no es un museo y debe adaptarse a las nuevas necesidades. Citó la transformación de Canalejas como ejemplo de cómo una intervención ambiciosa puede revitalizar por completo un entorno urbano.
En su intervención, Daniel Milà, director general de Escofet, subrayó el papel del espacio público en la mejora de la calidad urbana y en la activación de la convivencia y la actividad económica. Por su parte, Stefano Fontolan, Head of Projects de External Reference, insistió en la flexibilidad como principio esencial, recordando que los usuarios demandan espacios transformables y preparados para evolucionar con el tiempo.

La sesión concluyó con la intervención de Nicolás Boffi, director de Mipim, quien anticipó un protagonismo creciente de Madrid y España en la atracción de inversión internacional de cara a Mipim 2026.









