El nuevo museo experiencial Museum of Senses Madrid ha abierto sus puertas en el número 4 de la calle Virgen de los Peligros, en pleno centro de Madrid, con una propuesta inmersiva que combina ciencia, entretenimiento y creatividad para explorar los cinco sentidos.
El espacio cuenta con cerca de 1.000 metros cuadrados distribuidos en varias plantas –unos 800 m² dedicados a exposición– y forma parte de una red internacional de museos impulsada por el grupo europeo que ya opera en ciudades como Liubliana, Praga, Bucarest y Milán.
Un concepto que mezcla ciencia y entretenimiento
El museo propone un recorrido interactivo que busca sorprender al visitante a través de ilusiones sensoriales y experiencias participativas. Entre las instalaciones se incluyen elementos como una cama de pinchos, una fuente en la que el agua parece subir en lugar de caer o espacios dedicados al sonido y al tacto.

“Queremos que no sea solo un lugar para pasar el tiempo, sino una experiencia”, explicó Eduardo García, manager del museo durante la presentación. “Combinamos neurociencia, física y creatividad para mostrar que nuestros sentidos todavía tienen mucho que explorar”.
La experiencia se realiza en calcetines –que el propio museo facilita a los visitantes– para potenciar la percepción táctil durante el recorrido.
Inversión de dos millones y previsión de hasta 20.000 visitantes al mes
El proyecto ha supuesto una inversión inicial cercana a los dos millones de euros y prevé alcanzar una facturación anual aproximada de 2,5 millones.
En términos de afluencia, el objetivo del museo es recibir entre 15.000 y 20.000 visitantes al mes, dependiendo de la temporada. Según sus responsables, el público será mixto: turistas entre semana y visitantes locales durante los fines de semana.
El espacio está dirigido a todos los públicos y está adaptado tanto para familias como para grupos, celebraciones de cumpleaños o actividades corporativas como teambuildings. También es posible reservar el museo para visitas privadas a partir de grupos de once personas.
Una versión ampliada respecto a otros museos de la red
La apertura de Madrid toma como referencia el modelo desarrollado en Milán –considerado una versión 2.0 del concepto– pero introduce algunas novedades. Entre ellas destaca una mayor superficie expositiva y una zona dedicada al sonido con dos cabinas de experimentación que no existen en otros centros.
Además, el museo incorpora nuevas instalaciones como una piscina de bolas o una gran red suspendida, reforzando el componente interactivo de la experiencia.
El proyecto ha sido desarrollado por un equipo internacional: los propietarios proceden de Croacia y Eslovenia y el diseño arquitectónico ha corrido a cargo de un arquitecto italiano con base en Milán. Según los responsables del museo, esta dimensión multicultural forma parte del ADN del concepto.
Con esta apertura, el grupo busca consolidar en Madrid un modelo de ocio cultural que ya ha tenido buena acogida en otras capitales europeas y que se apoya en el creciente interés por las experiencias inmersivas en el ámbito cultural y turístico.











