WOW Concept vuelve a acudir al mercado en busca de capital. La compañía fundada por Dimas Gimeno ha puesto en marcha una ampliación de hasta 20 millones de euros con la que pretende financiar una nueva etapa de crecimiento que combina expansión física y desarrollo digital, con Barcelona como próximo destino y Europa en el radar online.
El movimiento llega tras varios ejercicios marcados por un fuerte crecimiento en ventas y, al mismo tiempo, por un consumo intensivo de recursos derivado de la inversión en espacios emblemáticos en Madrid. La empresa opera actualmente dos grandes tiendas en ubicaciones prime –Gran Vía y Serrano– que han servido para testar un modelo híbrido que integra marcas digitales, firmas emergentes y operadores consolidados bajo un mismo ecosistema comercial y tecnológico.
La entrada en Barcelona supone el primer paso fuera de la capital y no es una decisión menor. La ciudad condensa un alto tráfico turístico internacional, una base de consumidor local sofisticado y una oferta comercial en plena transformación, con operadores que apuestan por flagship experienciales y reposicionamientos de ejes tradicionales. Para WOW, el aterrizaje en la capital catalana permitirá medir la replicabilidad de su propuesta en un mercado distinto al madrileño, tanto en comportamiento de cliente como en costes operativos.
En paralelo, la compañía quiere reforzar su plataforma online con una clara vocación europea. El objetivo no es solo vender fuera de España, sino posicionarse como escaparate digital para marcas que buscan visibilidad internacional apoyándose en un operador que combina retail físico y marketplace propio. En un entorno donde muchas marcas nativas digitales exploran el canal físico para ganar notoriedad y confianza, WOW aspira a jugar un papel de intermediario estratégico.
El desafío es financiero y operativo. El crecimiento registrado en los últimos ejercicios no se ha traducido todavía en beneficios, en parte por el peso de las rentas en ubicaciones prime y por la inversión tecnológica necesaria para sostener el modelo phygital. La dirección confía en que el aumento de escala y la optimización de costes permitan acercarse al equilibrio operativo en el corto plazo, un hito que será clave para consolidar la confianza de nuevos inversores.
La ronda en marcha busca incorporar capital con visión a medio plazo, en un momento en el que el acceso a financiación para proyectos de retail no es tan fluido como en ciclos anteriores. El contexto macroeconómico y la mayor exigencia de rentabilidad obligan a presentar planes de expansión con métricas claras de retorno y control de costes. En este sentido, la combinación de tienda física experiencial y plataforma digital escalable es el argumento central del proyecto.
Desde su lanzamiento, WOW ha tratado de diferenciarse de los grandes almacenes tradicionales mediante una propuesta dinámica, con rotación frecuente de marcas y espacios que se transforman periódicamente. La tienda se concibe como un entorno cambiante, más cercano a un hub de tendencias que a un punto de venta estático. Esa apuesta conecta con una parte del consumidor urbano que busca novedad constante y experiencias compartibles, pero también exige una gestión ágil del surtido y de los acuerdos comerciales.
El desembarco en Barcelona y el impulso europeo pondrán a prueba la capacidad de la compañía para mantener esa identidad diferencial mientras gana escala. El equilibrio entre curaduría de marca, rentabilidad por metro cuadrado y eficiencia logística será determinante en una fase en la que el crecimiento deja de ser solo una cuestión de concepto y pasa a medirse en ejecución.
En un mercado español donde los operadores tradicionales revisan formatos y los pure players digitales exploran la calle, el movimiento de WOW confirma que la frontera entre canales es cada vez más difusa. La cuestión ahora no es tanto si el modelo resulta atractivo sobre el papel, sino si puede sostenerse financieramente cuando el foco pasa del relato a la cuenta de resultados.










