El Consejo de Administración de BonÀrea Corporación aprueba el nombramiento de Ramon Alsina Cornellana como nuevo presidente de la compañía. Alsina, que mantendrá también las funciones de consejero delegado, toma el relevo de Jaume Alsina Calvet, fundador de BonÀrea y máximo responsable del grupo durante más de seis décadas.
El nombramiento da continuidad a la nueva etapa institucional iniciada en la última Junta General de Accionistas, celebrada el 14 de mayo, en la que se acordó reconocer la trayectoria de Jaume Alsina Calvet con el cargo de presidente de honor. «La decisión se enmarca en la voluntad de preservar su legado empresarial y humano, y de reforzar el modelo único de BonÀrea, basado en la integración vertical sin intermediarios y la generación de oportunidades en el mundo rural», explican desde la compañía.
«Asumir la presidencia de BonÀrea es un gran honor y a la vez una enorme responsabilidad. Lo hago con un profundo agradecimiento a mi padre, Jaume Alsina Calvet, que durante más de seis décadas ha marcado el rumbo de la compañía con esfuerzo, creatividad, perseverancia y compromiso por el mundo rural. Este legado forma parte de nuestra manera de hacer las cosas y nos guiará también en esta nueva etapa. Mi compromiso es seguir haciendo crecer a BonÀrea construyendo sobre todo este legado, y sin perder las raíces y todo aquello que nos hace únicos», afirma el recién nombrado presidente.

Licenciado en Ciencias Empresariales por ESADE y con un máster en Dirección y Administración de Empresas, Ramon Alsina Cornellana asume la presidencia tras más de 35 años de trayectoria en BonÀrea. Comenzó como responsable de compras y de materias primas de pienso, y posteriormente fue director general de Caixa Rural de Guissona, la entidad financiera del grupo hoy conocida como CaixaGuissona.
Desde la creación de la sociedad, en el año 1999, ocupa el cargo de consejero delegado de bonÀrea Corporación, una responsabilidad que ahora compaginará con la presidencia. A lo largo de esta etapa, ha tenido un papel central en la gestión del grupo y en la definición de su estrategia operativa, contribuyendo al refuerzo del modelo de integración vertical, a la expansión comercial a escala estatal y al desarrollo de proyectos estratégicos, como el centro alimentario de Épila, en Aragón.
Un legado construido desde Guissona
Nacido en Guissona en 1934 y veterinario de formación, Jaume Alsina Calvet impulsó una pequeña cooperativa en 1959, la semilla de lo que hoy es la compañía, junto con un grupo de pioneros vinculados a la actividad agraria y ganadera de la Segarra.
Su planteamiento dio lugar a un sistema de integración vertical sin intermediarios que ha permitido a BonÀrea gestionar todas las fases del ciclo productivo, desde la alimentación, la cría y el engorde de los animales hasta la elaboración, la logística y la venta directa a través de sus tiendas.
Más de seis décadas después, el grupo mantiene Guissona como centro de sus operaciones y cuenta con más de 6.600 trabajadores, colabora con 4.500 ganaderos y agricultores, y dispone de una red comercial de más de 610 establecimientos a escala estatal.












