JYSK ha anunciado un giro estratégico en su modelo de negocio para España y Portugal. Tras años de foco en parques comerciales y zonas periféricas, la compañía se prepara para entrar en el centro de las ciudades de Madrid y Barcelona antes del cierre de este año.
Este movimiento forma parte de un ambicioso plan de inversión que contempla la inyección de 50 millones de euros en los próximos tres años para la región ibérica, con el objetivo de abrir 100 nuevas tiendas (75 de ellas en España, con una inversión de 38 millones) y generar 1.000 puestos de trabajo (750 de ellos en España).
Hasta la fecha, la presencia de JYSK en las grandes capitales se ha limitado al cinturón metropolitano. En Madrid, la enseña cuenta con 13 establecimientos situados exclusivamente en la periferia (como Getafe, Leganés o Tres Cantos), mientras que en Barcelona dispone de 9 tiendas, ninguna de ellas en el centro urbano.

Carlos Haba, director general de JYSK para España y Portugal, en conversación con Just Retail, ha subrayado que este es el momento idóneo para «conquistar estas zonas donde hoy no tenemos penetración todavía». Según el directivo, tras seis años potenciando el reconocimiento de marca en parques de medianas superficies, la empresa busca ahora «facilitar la compra a clientes urbanos consiguiendo ubicaciones atractivas» que permitan una mayor cercanía.
El desembarco en el centro de las ciudades obligará a JYSK a flexibilizar su modelo de tienda estándar, que habitualmente oscila entre los 900 y 1.200 metros cuadrados. Carlos Haba explicó que no se centrarán en buscar un metraje rígido, sino que adaptarán el concepto a la oportunidad del local.
«La prioridad no va a ser encontrar un espacio determinado, sino adaptar nuestro concepto a esa oportunidad», afirmó el directivo. La estrategia se centrará en locales con alto tráfico peatonal y de vehículos, así como en zonas de gran densidad demográfica. Para suplir las posibles limitaciones de espacio en el centro, la compañía apostará por soluciones técnicas digitales en tienda para mostrar todo su surtido y apoyarse en su robusta plataforma online.
Omnicanalidad y logística de vanguardia
Este plan de expansión se apoya en el proyecto «Unified Commerce», implementado hace dos años, que permite una experiencia de compra fluida entre los canales físico y digital. JYSK busca que las tiendas de centro ciudad actúen como puntos de contacto donde el cliente pueda iniciar o terminar su compra, complementándose con las tiendas de gran formato de la periferia para ofrecer una «experiencia absoluta».
Para sostener este ritmo de aperturas –que actualmente se sitúa en una nueva tienda cada tres días–, JYSK ya ha adquirido terrenos en Almenara (Castellón) de 274.000 m² para desarrollar un centro logístico de última generación con automatización robótica.
Con una facturación de 360 millones de euros en su último ejercicio fiscal y un crecimiento del 37 %, JYSK se consolida como un gigante en plena ebullición que ya suma 183 establecimientos en España. Este ritmo de expansión ha sumado recientemente puntos de venta en localidades como Burgos e Illescas. A nivel global, la multinacional ya opera más de 3.600 tiendas físicas en 50 países.











