La marca valenciana 22 Grados amplía su presencia en la provincia de Valencia con la apertura de un nuevo establecimiento en Torrent. El local, situado en la Avenida del Vedat, 151, se convierte en el tercer punto de venta de la compañía en menos de un año, consolidando el crecimiento de un proyecto que ha logrado posicionarse como uno de los fenómenos gastronómicos emergentes del panorama local.
Detrás de la enseña están Elia Romero y Rafa Monterrubio, dos jóvenes emprendedores de 22 y 29 años que comenzaron su trayectoria en el sector casi de forma casual, antes incluso del auge masivo de las cheesecakes en redes sociales. Ambos gestionaban un pequeño puesto en un mercado gastronómico local cuando detectaron el potencial del producto y decidieron convertirlo en un proyecto propio.
Ese salto llegó el 1 de julio del pasado año con la apertura del primer local en L’Eliana, concretamente en Avenida Cortes Valencianas, 6. Meses después desembarcaron en el centro de València con un segundo establecimiento en la calle del Bisbe, 16. Ahora, la compañía apuesta por Torrent, una ubicación que, según explican los fundadores, responde al alto tránsito y potencial comercial de la zona.
La nueva apertura llega además en un momento especialmente favorable para la marca. Hace apenas un mes, 22 Grados recibió el reconocimiento a la mejor tarta de queso clásica de España, un galardón que ha impulsado la notoriedad de la firma y disparado la demanda de sus productos. Según explica Rafa Monterrubio, cada local alcanza una producción media de unas 300 tartas.
El nuevo espacio mantiene la esencia de la marca, centrada en la elaboración artesanal, el uso de ingredientes de calidad y una experiencia de consumo cercana y desenfadada. El modelo combina servicio take away con consumo en local, en espacios de dimensiones reducidas pero diseñados para disfrutar del producto con calma.

Más allá de su premiada cheesecake clásica, la propuesta gastronómica de 22 Grados se articula en torno a siete variedades permanentes, entre las que destacan sabores como Lotus, Oreo, pistacho, Kinder o Pantera Rosa. Entre sus referencias más reconocidas figura ‘La Quesona’, la receta galardonada a nivel nacional, elaborada con queso suave, brie, gorgonzola y parmesano rallado, en una combinación que busca equilibrar matices dulces y salados.
La marca también ha convertido la innovación constante en parte de su identidad, incorporando una o dos novedades mensuales para reforzar el componente sorpresa y mantener el interés de su comunidad. La oferta se completa con cookies artesanas, cafés de especialidad, matcha, bebidas frías y batidos.
El crecimiento acelerado de 22 Grados empieza además a trasladarse a su estructura operativa. Actualmente, la producción se centraliza en el obrador de L’Eliana, aunque la elevada demanda ha llevado a la empresa a estudiar nuevas instalaciones de mayor capacidad para afrontar la siguiente fase de expansión.
Entre sus próximos objetivos aparece ya Madrid. La enseña contempla desembarcar en la capital como parte de una estrategia de crecimiento con la que aspira a ampliar su presencia sin renunciar al carácter artesanal y cercano que ha impulsado su rápido posicionamiento en el mercado.












