La marca balinesa 69slam ya cuenta con su primera tienda en España. La firma especializada en ropa técnica, baño y sportwear ha elegido el barrio valenciano de Ruzafa para iniciar su desarrollo en el mercado nacional de la mano de los emprendedores valencianos Ana María y Daniel, que han firmado la distribución exclusiva de la marca para España.
La apertura supone la entrada oficial en nuestro país de una enseña nacida en Bali en 2004 y reconocida internacionalmente por sus estampados coloristas, su estética vinculada al surf y los deportes acuáticos y una propuesta basada en la autoexpresión. “La marca nació porque su fundador, Nick, estaba cansado de los tonos uniformes y de que todo el mundo llevase lo mismo. Quería desafiar lo convencional con diseños llamativos y estampados diferentes”, explican los responsables del proyecto en España.
Aunque 69slam cuenta con una fuerte presencia en el sudeste asiático y varios puntos de venta internacionales, hasta ahora su presencia en Europa era muy limitada, con una única tienda en el sur de Francia. El interés de la marca por crecer en el continente y el descubrimiento casual de la enseña por parte de los nuevos socios españoles durante un viaje a Bali terminaron por desencadenar el proyecto.
“Descubrimos la marca durante unas vacaciones y pensamos inmediatamente que podía funcionar muy bien en España. Nos pusimos en contacto con ellos y encajó todo muy rápido. Para la marca era una oportunidad de abrir mercado en Europa y para nosotros, un proyecto en el que creíamos muchísimo”, señalan.
Una marca ligada al color, el deporte y la personalidad
La propuesta de 69slam combina moda de baño, underwear, ropa técnica y prendas deportivas con un fuerte componente visual. Su lema internacional, “Play Loud”, resume precisamente esa filosofía de marca basada en la diferenciación y la libertad estética.
“Nos dirigimos a personas con personalidad marcada, que quieren expresarse a través de lo que llevan puesto y que huyen de lo básico o convencional”, explican.
Más allá del diseño, la compañía también está reforzando su apuesta por materiales más sostenibles. Entre ellos destaca el uso del bambú en algunas de sus colecciones, un tejido que la marca utiliza tanto por sus propiedades técnicas como por su menor impacto ambiental.
“La marca está trabajando cada vez más con tejidos asociados a la sostenibilidad y que además aportan comodidad, transpirabilidad y frescura”, apuntan los distribuidores.
La firma también incorpora en sus colecciones diseños realizados por artistas locales balineses y participa en iniciativas culturales y deportivas vinculadas a la escena creativa de Bali.
Ruzafa, un enclave estratégico para el desembarco
Para su primera tienda en España, 69slam ha apostado por Ruzafa, uno de los barrios con mayor proyección comercial y creativa de Valencia. La elección responde tanto al perfil cosmopolita de la zona como a la afinidad del barrio con el posicionamiento de la marca.
“Buscábamos una ubicación con personalidad, un barrio ecléctico y multicultural donde encajase una propuesta diferente. Ruzafa tiene ese equilibrio entre público local y turista que necesitábamos”, explican.
Los responsables del proyecto comparan incluso el barrio valenciano con zonas como Malasaña en Madrid o Soho en otras capitales europeas, espacios donde conviven propuestas independientes, restauración, ocio y marcas con un posicionamiento alternativo.
La apertura física convivirá desde el inicio con el canal online a través del dominio español de la marca. Aunque la web ya estaba operativa desde hace semanas, los primeros envíos se han retrasado debido a problemas logísticos internacionales.
“La mercancía tenía que haber llegado hace un mes, pero el conflicto en Oriente Medio terminó afectando a las rutas marítimas y el envío se retrasó. Todo el proceso de importación desde Indonesia tiene una complejidad importante a nivel logístico, aduanero y operativo”, reconocen.
Del turismo y el marketing al retail de moda
Ana María y Daniel no proceden del retail de moda. Ambos desarrollaron gran parte de su trayectoria profesional en el sector turístico antes de emprender esta nueva etapa.
Mientras Daniel ha ocupado cargos vinculados a departamentos comerciales y operaciones en compañías turísticas y aerolíneas, Ana María ha trabajado durante los últimos años en el ámbito del marketing digital y la formación.
“Estamos aprendiendo muchísimo porque el retail tiene una complejidad enorme, especialmente cuando trabajas con importación, distribución y construcción de marca. Pero también creemos que nuestra experiencia previa nos aporta una visión muy transversal”, explican.
Además de la tienda física y el e-commerce, los nuevos distribuidores quieren desarrollar la presencia de 69slam en España a través de eventos deportivos, festivales y colaboraciones vinculadas al surf, la música o el lifestyle.
“La idea no es solo abrir una tienda, sino crear comunidad alrededor de la marca y estar presentes en eventos alineados con ese estilo de vida”, apuntan.
Expansión futura: islas, multimarca y deporte
Aunque la prioridad inmediata pasa por consolidar la apertura de Valencia, la compañía ya trabaja en futuras fases de crecimiento en España.
Entre las ubicaciones prioritarias aparecen destinos turísticos y de costa como Ibiza, aunque también contemplan ciudades como Madrid para futuras aperturas.
“Madrid es un mercado importantísimo porque atrae público de todo tipo. Y en paralelo queremos crecer también a través de tiendas multimarca vinculadas al surf y al deporte”, explican.
La marca prepara además una ampliación de su propuesta deportiva para adaptarse a mercados con estacionalidad más marcada que Bali. Entre las nuevas líneas previstas figuran colecciones vinculadas al pádel y otras disciplinas deportivas.
“En Indonesia es verano todo el año, pero cuando entras en Europa necesitas producto para las cuatro estaciones. Por eso la marca está reforzando toda la parte deportiva y técnica”, concluyen.
Con esta apertura, 69slam inicia oficialmente su desembarco en España con una estrategia que combina tienda física, e-commerce y expansión selectiva en enclaves ligados al turismo, el deporte y la cultura urbana.












