Inicio Destacadas Suntory Beverage & Food Iberia celebra “Bajo el Neón de Schweppes”

Suntory Beverage & Food Iberia celebra “Bajo el Neón de Schweppes”

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Durante más de medio siglo, el luminoso de Schweppes que preside la Gran Vía ha contemplado Madrid desde lo alto del Edificio Carrión. Para rendirle homenaje y poner en valor su legado, ayer se celebró Bajo el Neón de Schweppes”, una iniciativa que nace como un proyecto cultural que reivindica el luminoso no solo como un elemento del paisaje urbano, sino como parte del patrimonio emocional, visual y cultural de Madrid y que ha pasado de ser un rótulo, a convertirse en uno de los grandes símbolos de la ciudad.

El encuentro reunió a referentes de la arquitectura, el cine, el periodismo, la historia y el diseño de iluminación, y concluyó con la primera proyección pública en formato 4K de El día de la bestia (1995), película de culto de Álex de la Iglesia que fijó, definitivamente, el neón en el imaginario colectivo de varias generaciones.

Cinco miradas sobre un icono de Madrid

El coloquio, moderado por el periodista y presentador Moisés Rodríguez, situó el luminoso en el cruce entre la historia urbana, la arquitectura y la memoria colectiva. La periodista y divulgadora cultural Eugenia Bugallal abrió el encuentro trazando el papel del neón como hilo conductor de la transformación de Madrid: «El luminoso no solo ha presenciado el relevo de varias generaciones, sino que también las conecta. Cada una ha vivido una Gran Vía distinta, pero todas comparten la misma imagen. Schweppes ha conseguido algo reservado a muy pocas marcas: permanecer».

La arquitecta María Teresa Muñoz, una de las mayores especialistas en el Edificio Carrión, analizó la relación física entre el edificio y el luminoso como un caso singular en el paisaje urbano europeo: «En la Gran Vía, el neón de Schweppes es, sin duda, el luminoso más especial y reconocible. La simbiosis con la esquina curva del edificio Carrión es perfecta y es visible desde todos los ángulos. Uno aporta la arquitectura; el otro, la identidad», afirma.

Por su parte, el cronista Alfonso J. Ussía abordó la dimensión más sentimental del neón, a través de un ensayo escrito especialmente para la ocasión, en el que reflexionó sobre el momento en que los madrileños lo adoptaron como un símbolo propio: «Sobre la fachada curva del edificio apareció el luminoso de Schweppes. Un neón de unos cien metros cuadrados que con el tiempo dejó de ser un letrero, porque Madrid posee la habilidad de apropiarse de las cosas. Desde entonces aquella luz amarilla, azul y roja quedó suspendida sobre Callao como el faro de un mar de noche».

Desde una perspectiva creativa, el diseñador de iluminación y fundador del Museo de la Luz de Madrid, Maxi Gilbert, reivindicó el valor del luminoso como lenguaje con personalidad propia frente a los soportes digitales: «El neón tiene una presencia física y una personalidad únicas: no muestra una imagen, sino que la propia luz es el objeto. Las pantallas cambian de contenido, pero el neón mantiene una identidad. Cuando una luz permanece durante décadas en el mismo lugar, deja de pertenecer solamente a una marca, empieza a pertenecer también a la ciudad.”

Por último, el director y guionista Álex de la Iglesia compartió los detalles más desconocidos y sorprendentes del rodaje de ‘El día de la bestia’ y cómo la película contribuyó a convertir el neón de Schweppes en protagonista del imaginario audiovisual de Madrid. «Mientras escribía el guion de El día de la bestia tenía el neón de Schweppes encima, ya que lo hacía en la cafetería que estaba justo debajo. Además, cuando llegué a vivir a Madrid, lugares como la Gran Vía, con el neón presidiéndola, o la calle Fuencarral me llamaron muchísimo la atención. Por eso localicé la película en esos escenarios, que eran los que más frecuentaba y los que más me inspiraban«. «Lo que no se ilumina, no existe«, añadió el director para defender la importancia de las estructuras luminosas como el neón de Schweppes, en las ciudades.

La jornada concluyó con la proyección en formato 4K de El día de la bestia (Álex de la Iglesia, 1995), la primera película del cine español restaurada en este formato. El pase supuso el estreno público antes de que Divisa Films lance, el próximo 28 de septiembre, una edición coleccionista supervisada por el director, de tirada limitada, que incluye 4K Ultra HD y Blu-ray con material adicional exclusivo.

Visitas guiadas gratuitas para redescubrir la Gran Vía

Tras este encuentro, el proyecto continuará con ‘Neón colosal de Schweppes y las historias por iluminar’, un tour cultural gratuito abierto al público (todos los miércoles desde el próximo 7 de octubre hasta el 14 de noviembre -próximamente más información) y que recorrerá durante una hora la Gran Vía para descubrir las historias, personajes y acontecimientos que convirtieron esta avenida en uno de los grandes símbolos de la modernidad madrileña.

El recorrido comenzará a principios del siglo XX, cuando un grupo de visionarios imaginó una gran avenida capaz de transformar Madrid. Desde los versos de Federico Chueca, que le pusieron nombre antes incluso de que existiera, hasta el impulso del conde de Romanones y del conde de Peñalver, la ruta descubrirá cómo nació la Gran Vía y cómo pronto se convirtió en epicentro de una nueva forma de vivir la ciudad, más cosmopolita y nocturna. Pedro Chicote abrió aquí la primera coctelería de España mientras se levantaba el Edificio Carrión y, pocos años después, desde el desaparecido Hotel Florida, Ernest Hemingway, Martha Gellhorn, Gerda Taro o Robert Capa contarían al mundo la Guerra Civil española.

Por sus edificios, hoteles, cines y barras pasarían después nombres como Luis Buñuel, Ava Gardner o Frank Sinatra, seguidos por las figuras de la Movida y cineastas como Pedro Almodóvar y Álex de la Iglesia. El recorrido culminará en el histórico Bar Cock, uno de los grandes templos de la coctelería madrileña.

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