Las marcas españolas siguen marcando tendencia a nivel global, impulsadas en buena medida por el dinamismo del retail y la moda. Según el último informe Kantar BrandZ, el valor conjunto de las 30 enseñas más valiosas del país ha aumentado un 27 % en el último año, alcanzando los 147.000 millones de dólares, un crecimiento superior al registrado en otros mercados del entorno.

En este escenario, la distribución de moda se consolida como uno de los pilares del ranking. Zara mantiene el liderazgo por noveno año consecutivo, con un valor de marca de 38.029 millones de dólares y un crecimiento del 1 2%. La enseña refuerza su posición como referente global del fast fashion gracias a su capacidad para adaptarse a las tendencias y responder con agilidad a la demanda del consumidor.
Junto a Zara, otras marcas del ecosistema retail textil continúan ganando relevancia. Mango, única gran firma de moda del ranking fuera de Inditex, incrementa su valor un 15 % y se posiciona como una de las compañías con mayor crecimiento dentro del sector, apoyada en una estrategia centrada en diseño contemporáneo y conexión cultural con el consumidor.
El informe también recoge la entrada de Loewe como primera marca española de lujo en el ranking. La firma, que debuta en el puesto 20, refleja la evolución del retail hacia propuestas de mayor valor añadido, donde la creatividad, la experiencia de marca y la diferenciación son claves para competir a nivel global.
En conjunto, las seis marcas de moda presentes en la clasificación representan el 35 % del valor total y han incrementado su valoración un 11 %, evidenciando el peso estratégico del sector en la economía española y su capacidad para influir en el consumo internacional.
En el ámbito de la distribución alimentaria, Mercadona se mantiene como uno de los principales referentes del retail en España, ubicado en el puesto 9 del ranking de Kantar BrandZ. La compañía destaca por su fuerte posicionamiento basado en la eficiencia operativa, la proximidad al cliente y el desarrollo de marca propia, elementos que han redefinido las dinámicas competitivas del gran consumo.
El análisis también apunta a cambios en los hábitos de consumo que impactan en otras categorías vinculadas a la distribución, como la alimentación y bebidas. Marcas como Mahou y Cruzcampo permanecen en el ranking, aunque en un contexto de transformación hacia productos de menor graduación alcohólica.
Asimismo, el informe destaca el papel de la banca como principal motor de crecimiento, con enseñas como Santander, BBVA y CaixaBank liderando el ranking por incremento de valor. No obstante, el retail mantiene un rol diferencial al conectar de forma directa con el consumidor final y marcar tendencias de compra.
El informe subraya que, en un entorno marcado por la digitalización y la evolución del consumidor, la inversión en marca y la capacidad de diferenciarse serán factores determinantes para sostener el crecimiento, especialmente en sectores como la moda y la distribución, donde la conexión emocional y la experiencia de compra son clave.
Según María Granados, Brand Guidance Domain Lead en Kantar España: “En un mundo donde la tecnología y las tendencias de estilo de vida influyen cada vez más en cómo las personas buscan, eligen y compran, el factor que realmente diferencia a las empresas sigue siendo la marca. Las grandes compañías españolas han incrementado su inversión en marca en los últimos cinco años, pero no deben detenerse aquí. Al ser más relevantes para los consumidores y diferenciarse de competidores globales y locales, las marcas españolas pueden reforzar su poder de fijación de precios, mejorar su resiliencia ante la volatilidad global y hacer crecer su marca tanto en nivel nacional como internacional».
Y añade: «Las marcas incluidas en este ranking, y muy especialmente las que entran por primera vez, ofrecen un modelo de crecimiento global del que otras marcas españolas pueden aprender. Es fundamental que las marcas estén al tanto de las necesidades de los consumidores y de los mercados, y que evalúen la salud de su marca en función de los indicadores clave de crecimiento – Relevancia y Diferencia – para garantizar un crecimiento sostenible».











